Elementos para Crear una Fundacion en Panama

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Una Fundación de Interés Privado deberá tener: 1 Fundador, 1 Consejo de Fundación, 1 Protector y los beneficiarios. A continuación explicamos el rol que cada uno de ellos debe desempeñar en la Fundación.

Fundador

Es la persona o la entidad jurídica que establece la Fundación en el Registro Público de Panamá. Generalmente, nuestra firma de abogados se constituye en el fundador de cada Fundación que establecemos en Panamá, ya que somos la figura que va al Registro Público para realizar la inscripción debida. El Fundador, no tiene ningún tipo de autoridad ni control sobre la Fundación, y solo será reconocido como la figura que presentó el documento original de inscripción debida ante el Registro Público de Panamá.

Consejo

El propósito del Consejo de la Fundación en Panamá se asemeja al de una Junta Directiva en una Sociedad Anónima. Cada uno de los miembros del Consejo deberá ser inscrito en la oficina de Registro Público con sus nombres, direcciones y su identificación como miembro del Consejo de la Fundación. Generalmente, nuestra firma de abogados proporciona un Consejo “nominado” de la Fundación para ocupar los cargos en el Consejo, proporcionando así un mayor grado de privacidad y confidencialidad para nuestros clientes. Cuando nosotros nombramos al Consejo “nominado”, les proveemos a nuestros clientes una carta de renuncia de cada uno de los miembros del Consejo “nominado”, debidamente firmada y sin fecha, esto con el fin de que nuestros clientes puedan reemplazar al Consejo en cualquier momento. El Consejo “nominado” tampoco tiene el control sobre la Fundación o cualquiera de sus activos, éste solo se nombra como requisito de inscripcion ante el Registro Publico.

Protector

El Protector es la persona que se le otorga control absoluto de la Fundación y sobre todos los activos que la misma posee. El Protector es designado por el Consejo de la Fundación al momento de su creación en el Registro Público, sin embargo, el Protector al ser nombrado como tal, podrá remover a los miembros del Consejo cuando así lo desee sin el consentimiento de nadie más. El Protector podrá ser designado mediante un documento de Protectorado Privado firmado por el Consejo; por lo tanto, el Protector puede mantener ésta posición libre del conocimiento público.

Generalmente, nuestra firma suele nombrar a nuestro cliente como el Protector de la Fundación a través de un documento de Protectorado Privado Notariado, de manera que éste mantenga el control total sobre la fundación de una manera privada y anónima. Una vez sea designado el Protector, éste podrá ser removido cuando se desee, e incluso, si ese fuese el caso, se puede optar por mantener la figura del protector nominado.

Beneficiarios

A diferencia de las sociedades que emiten certificados de acciones para garantizar la propiedad de los socios o dueños, las Fundaciones de Interés Privado en Panamá no tienen dueños, sino beneficiarios. Los Beneficiarios son designados por el Protector de la Fundación mediante una Carta de Manifestación de Voluntad, escrita de forma privada o mediante una forma más sofisticada llamada Estatutos de la Fundación, los cuales deberán ser redactados bajo la asistencia de un abogado panameño. De cualquier manera, la privacidad y la confidencialidad de los Beneficiarios se garantizará bien sea a través de la Carta de Manifestación de Voluntad privada o de los Estatutos de la Fundación, ya que el contenido de ambos formatos se mantendrá en privado y sólo necesita ser conocido por las partes interesadas.

También, las Fundaciones en Panamá permiten la posibilidad de designar como Beneficiario único al Protector hasta el momento de su fallecimiento, momento en el cual la Fundación continuará operando de acuerdo a los intereses de los demás Beneficiarios.

Carta de Manifestacion de Voluntad

Esta es una carta muy simple escrita por el Protector, la cual determina con exactitud la forma cómo serán manejados o distribuidos los activos de la Fundación de Interés Privado ante un evento fortuito o determinante, como lo puede ser el fallecimiento o la incapacidad del Protector. La Carta de Manifestación deberá establecer también, si la Fundación continuará existiendo y si se designará un nuevo Protector, o, por el contrario, si la Fundación deberá ser disuelta luego del fallecimiento del Protector.

No existe un formato específico en el cual la Carta de Manifestación deba ser escrita, y ésta podrá ser escrita o cambiada en cualquier momento por deseo del Protector, posterior a la inscripción de la Fundación en el Registro Público.

La Carta de Manifestación podrá mantenerse de forma privada, o bien registrarse públicamente. Generalmente, la mayoría de las personas prefiere conservar de manera confidencial dicha carta, para así mantener el anonimato del Protector y los Beneficiarios.

Estatutos de la Fundacion

La Fundación de Interés Privado no requiere disponer de Estatutos, ya que la Carta de Manifestación de Voluntad es legalmente válida para reconocer cualquier voluntad y disposicion testamentaria. Sin embargo, si se desea disponer de un formato con mayor grado de formalidad como un testamento, podrá recurrirse a un abogado panameño para que asista en la redacción del mismo y se firme en Notaría en la Jurisdicción Panameña dicho instrumento, denominado Estatutos de la Fundación. Dichos Estatutos cumplen exactamente la misma función que la Carta de Manifestación de Voluntad, en tanto que determinará por escrito, la forma como serán manejados y distribuidos los Activos de la Fundación ante un hecho imprevisto como el fallecimiento o la incapacidad del Protector. Los Estatutos deberán señalar de igual forma, si la Fundación continuará existiendo, si se designará un nuevo Protector, o, por el contrario, si la Fundación deberá ser disuelta luego del fallecimiento del Protector.

En este caso, existe un formato que deberá ser utilizado para la elaboración y redacción de los Estatutos de la Fundación, sin embargo, éstos podrán ser escritos o modificados en cualquier momento por deseo del Protector, posterior a la inscripción de la Fundación en el Registro Público. Los Estatutos podrán mantenerse de forma privada, o bien registrarse públicamente. Generalmente, la mayoría de las personas prefiere conservarlos de manera confidencial, para así mantener el anonimato del Protector y los Beneficiarios.


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